Los Caballeros de las armaduras oxidadas
Las armas y armaduras pueden mellarse, e incluso después de eso hay gente que logra seguir en pie luchando. En mi caso, mis armas y armaduras siguen brillando como el primer día, y sigo luciéndolas orgulloso por cada calle en la que paseo, por cada sitio por el que paso, y toda la gene mira con envidia y admiración mi figura.
Lo que realmente no sabe nadie es que debajo de esa armadura reluciente y magnifica, el cuerpo se marchitó hace tiempo, avergonzado sigo paseando y mantengo mi cabeza bien alta. Pero a pesar de esto, no culpo a nadie ni a nada, yo preferí esto, preferí pensar que podría llevar el peso de la armadura en mis ahora, cansados hombros. Pero no lo hubiera hecho si no fuese por aquellos caballeros que al igual que yo pasean avergonzados y altivos al mismo tiempo, mientras una nube de moscas sigue sus pasos.
Pero no penséis que solamente estamos nosotros. Detrás de todas esas calles y con la cabeza agachada, los caballeros de armaduras oxidadas se esconden en las esquinas de los callejones más oscuros de las ciudades, esperando que alguien se dé cuenta del engaño, porque a pesar de las apariencias recordar que las moscas siempre van a la mierda.
14 enero 2009 a 8:03 pm
Bien conocido es que más de uno que no quiere aparentarlo tiene a un panal de abejas entero a su alrededor. Pero, tu no
A la tercera va la vencida no? eso espero…
Solo diré una cosa, viernes
28 enero 2009 a 8:39 pm
Te obligo a que renueves esto, cabroncete!!! que asi tengo algo que leer hasta leerte a ti.
Animo con los examenes!
hablando del rey de roma..